Las tribus belgas, que poblaban en la antigüedad, tenÃan un alto nivel cultural y se consideraban galas. Dominadas por Julio César a partir del 57 a. C. aunque la romanización no fue muy intensa. Durante la edad media, forma parte del imperio carolingio y de los PaÃses Bajos, época en la que alcanzó un gran desarrollo industrial tanto en lo textil, como en lo comercial. Con el resto de los dominios de la casa de Borgoña, paso a poder de los Habsburgo y por herencia España.
                                        
Los territorios actuales se mantuvieron al lado de la corona española cuando las provincias unidas proclamaron su independencia y resultaron arruinados durante las guerras de los siglos XVI-XVII. En 1714 pasaron a poder de Austria y en 1815, tras el paréntesis napoleónico a Holanda, tras la insurreción de Bruselas, las potencias europeas obligaron a Holanda a reconocer su independencia.
                                    
A finales del siglo XIX se produce el gran despegue de la independencia. En el periodo de entre-guerras se produjo un resurgimiento del nacionalismo flamenco, que se ha convertido en el más importante problema actual y provoca una situación de crónica estabilidad polÃtica. La ley de reorganización de 1980, que establece poderes autónomos para Flandes y Valonia, dejo sin resolver el problema de la comunidad bilingüe de Bruselas.
                                          
Olvidando su tradicional neutralidad, esta ya forma parte de la OTAN desde 1948. En 1992, un cambio constitucional, transfiere casi todas las funciones del estado a las comunidades flamencas y valonas, manteniéndose la tercera región mixta en torno a la capital de Bruselas.
                                  
Â
Información: Enciclopedia Grolier
Imagen: flickr
