El pasado año 2009 abrió sus puertas el Musée Magritte en la capital belga, Bruselas, la ciudad en la que vivió este artista durante más de veinticuatro años.

René Magritte fue uno de los máximos representantes del arte surrealista de las primeras décadas del siglo XX. Y sus obras, son mucho más conocidas de lo que nos creemos, e incluso algunas de ellas las podemos ver de forma bastante cotidiana en publicidad, portadas de libros o en cine. Basta recordar la pelÃcula de El secreto de Thomas Crown con Pierce Brosnan y la impresionante René Russo.
Pues bien, Bruselas, extraordinariamente orgullosa de uno de su artistas más emblemáticos, además del nuevo museo donde se exponen unas 170 obras del autor, ofrece a los turistas una ruta dedicada al pintor.
En este recorrido, se visita su casa que al mismo tiempo fue su taller artÃstico. Todo el que la visite, comprobará como su vivienda fue motivo de inspiración para algunos de sus cuadros porque allà vemos su famoso bombÃn o la chimenea que trasladó a algunos de sus lienzos.
También se visitan dos cafés a los que era muy asiduo Magritte: La Greennwich y La Fleur en papier doré. Igualmente se incluye en la ruta la iglesia de Santa MarÃa donde se casó y la Academia de Arte donde estudió.
Y por útimo se visitan dos importantes murales que salieron de sus pinceles. Uno en el Teatro de las GalerÃas y otro en el Centro de Reuniones de Bruselas.
De esta forma, Magritte pasa a ser uno de los emblemas artÃsticos del paÃs, junto al pintor Rubens y el dibujante Hergé. Y el nuevo museo, amplia la oferta museÃstica de la ciudad.
