En el municipio de Rochefort, en la región de las Ardenas belgas, podemos visitar un sitio arqueológico de enorme interés, los vestigios de una villa galo-romana de Malagne donde se pueden descubrir los secretos más cotidianos de sus moradores de hace veinte siglos.

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La visita es de lo más interesante y más aún si te involucras en alguno de los muchos talleres didácticos que ofrecen, tanto para niños como para adultos.
En estos talleres se puede aprender a ser un alfarero o un cestero de la época, también se dan a conocer los juegos y divertimentos de aquel momento, comprobando lo diferente que eran a la imagen que muchos podemos tener de los galos de la época romana identificados por las figuras de Asterix y Obelix.
Otros talleres nos enseñarán a elaborar el pan, e incluso joyas. También podremos visitar la huerta que recrea un huerto galorromano, dando asà a conocer algunos de los secretos de la gastronomÃa y la medicina de los inicios de nuestro milenio.
En definitiva, la experiencia de visitar este yacimiento arqueológico supone un entretenida clase de historia, en la que aprendemos sin darnos cuenta y divirtiéndonos. Algo más que recomendable, más aún teniendo en cuenta que la entrada no es excesivamente cara, y menos aún si nos sacamos el arqueopass que nos permitirá acceder a otros muchos lugares históricos del entorno.
